Semblanza literaria de juan bosch -3

Otros cuentos de Juan Bosch, tanto como ilustrar una teoria, ejemplifican una narracion que en todos los casos persigue un mismo proposito. Bosch se propuso sensibilizar al lector a traves de sus cuentos sobre la situacion dolorosa en que vivia el pueblo dominica- no para concientizar a los hombres y mujeres sensibles y motivarlos a luchar para transformar las condiciones injustas y degradantes de miseria y de ignorancia de nuestro pueblo. Ese proposito se puede apreciar en “Los amos”, donde se presenta la desconsideracion del amo contra el peon. Don Pio, el amo, llama a Cristino, el peon, para decirle que se vaya para su casa porque esta enfermo y que vuelvacuando sc sane. El amo, aparentando una bondad que no tiene, le da medio peso, pero antes le pide al desvalido peon que le arree su bcstia, a pesar de que Cristino tirita de ficbrc. Como Cristino comen- ta que sc siente mal, don Ho le susurra a su mujer que los peones son desagradecidos, pero a pesar de estar indispuesto, Cristino accede al reclamo de su patron. Ya Cristino no scrvia “ni para ordenar una vaca”, y en esa condicion es despedido sin miramientos, salvo la posibilidad de volver al frente de su deber: “Si se mejora, vuelva”, le dice el amo, pero, si no mejora, s/d quien va a acudir?
En “La Nochehuena de lincarnacion Mendoza” el personaje era un fugitivo, perscguido por la guardia por el supuesto asesinato de un policia. lincarnacion Mendoza decide pasar la Nochebuena en su casa, por cierto muy distante del lugar donde se hallaba. Para llegar a clla solo tenia la alternativa de caminar de noche y permanecer de dia escondido entre matorrales y arbustos. Para no ser descubierto, en una ocasion tuvo que hacersc el muerto al ser visto por un nino que decidio delatarlo. Obviando dificultades y peripecias, logra llegar a su casa, pero muerto, y el nino que lo delato resulto ser su hijo. En este cuento se denuncia la falsedad de la justicia, pues a diferencia de sus perseguidores, el sargento encargado del caso sabia que habia otro plan en su busca, pues casi al final del relato, leemos: “ … urdio un plan del que se sintio enormemente satisfecho. Pues al sargento no le bastaba la mucrtc de lincarnacion Mendoza. El sargento queria algo mas … Este cuento, como los titulados “El indio Manuel Sicuri” o “Humbo al puerto de origen” no solo son muestras modelicas por su belleza descriptiva, sino textos en los que se aprecia la desgracia humana, la fatalidad que signa el destino de los desafortunados.
Tanto “El Socio” como “El difunto estaba vivo” o “Dos pesos de agua” constituyen textos precursores del Realismo Magico, movi- miento surgido en el Caribe y que tanto brillo daria a las letras hispanoamericanas. Aunque Bosch es conocido en Latinoamerica como uno de los mas notables cultores del Criollismo americano, justamente porque sus primeros cuentos arrancan de esta corriente literaria y con ellos se dio a conocer en las Antillas, Bosch inauguraba tambicn, con la narracion de temas de la vida dramatica del campesi- no dominicano, un tipo de narrativa caracterizado por una percep- cion magico-socio-realista, es decir, trazaba las pautas del Realismo Magico y del Socio-realismo en el Caribe, al tiempo que hacia un uso ejemplar de la lengua y de la tecnica de narrar. Por su inclinacion social, Bosch profundizo en el Socio-realismo, sobre todo en estos tres aspectos: a) la explotacion que sufren los desheredados de fortuna; b) el drama existencial del campesino pobre; y c) la lucha del hombre contra la naturaleza. Este ultimo aspecto se desarrolla en varios cuentos, entre los cuales figura “El rio y su enemigo”. En el mismo se narran los trastornos que sufre un desquiciado mental que lo es por los efectos de una inundacion que se apodero de sus tierras. El desdichado joven, Balbino Coronado, quiso vengarse de las aguas del Yuna en un pleito irracional con aquella creciente en la que termino perdiendo la vida. Aqui se aprecia la consecuencia fatal cuando la naturaleza atrapa y subyuga. El narrador comienza anotan- do “la misteriosa y profunda fuerza del monte” junto a las orillas del impresionante rio, y al contemplar el vago rumor del bosque, con- trasta “la luz verde, palida, delicada” de la luna con aquellos “ojos limpios y aire saludable y vivaz” de la moza campesina. El narrador no busca mostrar aqui la generosidad campesina con el extrano visitan- te, aunque se reconoce ese detalle. Tampoco detenerse en la contemplation de aquel paisaje majestuoso e impresionante con su “firmamento plomizo” en aquel “corazon silencioso de la noche”. Su interes es mostrar los efectos devastadores de aquellas crecientes inundaciones de los rios, como la del feroz Yuna, donde “se oye el rio rugir dia y noche y se ven las masas de agua que descienden iracun- das, negras, y asaltan los barrancos mas altos y ganan en marchas impetuosas los altozanos donde la gente fabrica sus bohios”. Cuando acontece tal cosa, “el desborde arranca arboles de cuajo, arrastra viviendas y animales, se lleva pedazos enteros de conucos, porque el agua cava la tierra y la deshace”. Al narrador parece dolerle como aquella furiosa agua “golpeaba con vago murmullo”, y haciendo uso reiterado del infinitivo logra ciertos efectos impresivos. En efecto, cuando oye aquel murmullo creciente, y empleando el procedimien- to enumerativo, “de golpe vi un lomo de agua parda que rodaba sobre el rio y se lanzaba rugiendo en la que parecia placida superfi- cie; lo vi avanzar, descender y tomar a levantarse; lo vi hirviendo, arrojando espumas rojizas; lo vi rascar con furia las margenes; lo vi agitarse, sacurdirse, encresparse como una persona poseida de un frenesi”, y con ese fluir dinamico, agil, estrepitoso, afin a la corriente caudalosa de las aguas, van sucediendose los verbos fluyentes, las palabras henchidas como las crecidas aguas. Y en medio de aquellas descripciones agiles, vivaces, en medio de aquel rumor del agua y de aquel sordo murmullo de las olas hay un lugar para la intencion humanizante. El autor no olvida nunca a aquellos campesinos a quienes “la inundacion arrebataria cerdos y reses y [los] arrojaria de sus casas”. El narrador remata su description con estas palabras: “La vaga luz lunar sobre la extension ahogada, el sordo rugido del rio y su golpear incesante en el barranco, y el triste aspecto de la vegetation da ha ii la impresion de quc toda la naturaleza estaba empavore- cida.

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