La perspectiva del desarrollo económico en los precursores – page 1

Como ya se dijo, algunos estudiosos de la teoría del desarrollo económico (Bell, 1987) suelen clasificarlos planteamientos de los teóricos del desarrollo en diversas vertientes: crecimiento equilibrado, crecimiento desequilibrado, economía dual, pro­teccionismo, esfuerzo mínimo o costo-beneficio. Otros (Agui- lar, 1969) los clasifican y analizan a partir de los círculos vicio- sos, de los factores externos, de las fallas estructurales y las sociedades duales. Unos más (Schiavo, 1977) a través de en­foques y disciplinas del desarrollo económico. Y, con seguri­dad otras clasificaciones habrá para abordar el desarrollo económico desde otra perspectiva. Nosotros solamente pre­sentaremos a algunos de estos precursores y a la escuela o enfoque en el que han sido clasificados, pero no profundiza­remos en los diversos aspectos de tales enfoques, pues ese no es nuestro objeto final de estudio.

Es Paul Rosenstein-Rodan19 quien inaugura la preocupa­ción académica por los problemas del desarrollo económico en el mundo. Sugirió que lo que debería de hacerse para salir del subdesarrollo era lograr la industrialización. Consi­dera que el problema central del subdesarrollo20 es la desi­gual distribución de la renta, lo que origina pobreza y explo­tación. La industrialización tendrá un papel central en la resolución de estos problemas, ya sea llevada a cabo con sus propios recursos o bien basarla en la inversión21 internacio­nal. Rosenstein Rodan prefiere esta vía, ya que se avanzaría más rápido y con menor sacrificio del consumo presente, pero ha de ser estimulada por el papel activo del Estado (Big Push). Es la participación activa del Estado un nuevo factor que debe tenerse en cuenta como nuevo dato para alcanzar el desarrollo económico

Establece que para realizar con éxito la industrialización, es necesario un marco institucional acorde a las nuevas reali­dades de la economía internacional y a las características de las zonas y países subdesarrollados y sugiere que se debe planificar como una empresa o como un gran trusts  al conjun­to de la industria. La primera tarea de la industrialización es proporcionar preparación y cualificación a la mano de obra para transformar a los campesinos en trabajadores industria­les.22 Esta tarea, como es difícil que la realice la empresa pri­vada, deberá llevarla a cabo el Estado, mediante un programa de inversión planificado. Este es un ejemplo de divergencia entre producto marginal neto social y privado.

Por otro lado, presenta el argumento de la complementa- riedad de distintas industrias, para favorecer la industrializa­ción en gran escala. Aquí, introduce su célebre ejemplo de la industria del zapato individual que toma 20 mil trabajadores agrícolas para producir y los nulos efectos inmediatos que puede producir su creación para la demanda efectiva y el em­pleo posterior. Los efectos serían positivos si en vez de crear 20 mil empleos, se toma un millón de trabajadores agrícolas desocupados en toda una rama o sector industrial. Se argu­menta en términos de la Ley de Say, pensando en que la ofer­ta crearía su propia demanda. Además, se presentarían eco­nomías complementarias, donde la creación planificada de dicho sistema reduciría el riesgo de no poder vender, y puesto que el riesgo puede considerarse un coste, reduce los costes. En este caso especial, se estaría hablando de economías ex­ternas.

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