La perspectiva del desarrollo económico en los precursores – page 4

Establece condiciones para tener un desarrollo diversifi­cado: tener un apoyo y validación mutua; que el capital nece­sario se pueda obtener en condiciones cómodas; que los sa­larios reales de la industria no sean impulsados hacia arriba cuando el trabajo subempleado esté esperando la obtención de empleo industrial; que existan oportunidades de econo­mías de escala en las industrias básicas y productoras de factores; y que, tomadas por separado, las inversiones en cuestión sean rentables. Así, cuando faltan muchas de estas condiciones, la instalación conjunta de una variedad de indus­trias de primer establecimiento no rentables, aunque eficien­tes, puede tener el efecto de hacer que el establecimiento de cada una de las industrias sea todavía menos rentable de lo que hubiera sido, estableciéndolas por separado.

Tibor Scitovsky37 desarrolla más la noción de economías externas, a partir de los supuestos de la teoría del equilibrio general que se ocupa del sistema económico cuando se en­cuentra en equilibrio. Este enfoque, supone que: a) existe competencia perfecta en ambos lados de todos los mercados y b] divisibilidad perfecta de todos los recursos y productos. Estos supuestos sirven a la conclusión de que la economía de mercado lleva a una situación de óptimo económico [en sen­tido parettiano], siempre que la conducta económica de una persona sobre el bienestar de otra, se transmita por medio de su impacto sobre los precios de mercado.

Por lo tanto, la interdependencia en una economía com­petitiva perfecta es la causa del conflicto. Scitovsky distingue cuatro tipos de interdependencia directa (que no se dan | través del mercado]: 1) La satisfacción de una persona indi­vidual puede depender no sólo de las cantidades de produc­tos que consume y de servicios de que disfruta, sino también de la satisfacción de otras personas; 2) la satisfacción de una persona puede verse influida por las actividades de los pro­ductores no sólo mediante la demanda de sus servicios per­sonales y mediante la oferta de los productores que com­pran, sino también de modos que no operan a través del mecanismo de mercado; 3) la producción del productor pue­de verse influida por la acción de algunas personas de un modo más directo y de modos distintos a su oferta de servi­cios y a su demanda de productos; finalmente, 4) el produc­to del productor individual puede depender no sólo de su entrada de recursos productivos, sino también de las activi­dades de otras empresas.

Considera que la interdependencia directa entre los con­sumidores y entre los productores es muy importante para el surgimiento de economías externas. Éstas, aparecen siempre que el producto de una empresa depende no sólo de los fac­tores de producción utilizados por la empresa, sino también del producto y de la utilización de factores de otra empresa o grupos de empresas, donde la existencia de economías exter­nas se indica por la presencia en la función de producción de ciertas peculiaridades, debido a que se pueden crear econo­mías externas tecnológicas inducidas.

En las economías subdesarrolladas propiamente di­chas, arguye que aparecen economías externas cuando los beneficios de un productor se ven impactados por las accio­nes de otros productores. Es decir, los beneficios de la empresa no sólo dependen de su propia producción y de sus entradas factoriales, sino de la producción y entradas factoriales de otras empresas. La interdependencia entre los productores se presenta por medio del mecanismo de mercado, que es infalible y explica el contraste entre los ejemplos excepcionales y, a menudo raros, de las econo­mías externas, pero ello no significa que con la acción em­presarial se creen economías y deseconomías externas en cada paso. 

Gerald Meier38 introduce un leve sesgo en los estudios sobre el desarrollo al inclinarse por estudiar los factores que lo limitan. Considera que desde el inicio de cualquier propuesta de análisis sobre el desarrollo, se debe conside­rar al ambiente sociopolítico pues éste, puede o no incidir sobre el desarrollo, debido a que existen ciertas actitudes sociales y religiosas que son más favorables que otras para que éste se dé, hecho reconocido por la onu (cita de Meier) al afirmar que: “…no se dará progreso económico a menos que la atmósfera sea favorable al mismo. El pueblo de un país debe desear el progreso y sus instituciones económi­cas, políticas y legales deben ser favorables al mismo…” Pone énfasis en las instituciones pues considera lo restric­tivo que éstas pueden resultar debido a la falta de regla­mentación y regulación económica, en la política de incen­tivos, en la carencia de una educación adecuada o en la pobreza sanitaria.

En el ámbito especialmente económico, considera que la falta de recursos y la superpoblación pueden verse como dos fuertes restricciones [para él, la superpoblación es sinónimo de sub des arrollo], pero la otra cara de la moneda es que, cuando existe abundancia de trabajo, no existe capital adecua­do para emplearlo. Otros obstáculos genéricos al desarrollo son: las imperfecciones del mercado, el círculo vicioso y las repercusiones de la inversión extranjera. Considera que para superar al primer obstáculo, se deben asignar óptimamente los recursos, ya que hasta ahora, las funciones de producción han sido seudofunciones de producción. Ello se debe al cono­cimiento imperfecto, la movilidad imperfecta, la especificidad de factores y la divisibilidad imperfecta de los mismos. Si se llegaran a implementar muchos cambios de golpe en la estruc tura institucional, es probable que se incrementara el produc to y se optimizara la función de producción.

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