La idea de desarrollo económico en Benjamín Higgins

Higgins establece que lo que debe hacerse para impulsar el desarrollo económico es propiciar la acumulación de capital para reducir las diferencias en los niveles de productividad entre los sectores básicos del sistema económico. Asimismo, recomienda impulsar el efecto demostración (creación de nue­vas necesidades a medida que aumenta el ingreso y fortaleci­miento de lazos con las naciones desarrolladas) para romper con esta situación (la fuente del dualismo la encuentra en la existencia de diferencias tecnológicas entre los dos sectores básicos: industria y agricultura) caracterizada por una indus- tria intensiva en capital y con escasas posibilidades de susti­tuir capital por trabajo. Este sector ocupa al trabajo cualificado y el excedente va al sector agrícola. Este exceso de oferta exis­tente en la industria reduce los salarios industriales, no logra terminar con el excedente de trabajo industrial, pero sí au­menta el desempleo abierto y oculto en el sector agrícola. De no efectuarse la acumulación en el sector agrícola, la situación del dualismo estructural se retroalimentará, generando cada vez mayores diferencias en cuanto a producción per cápita entre los dos sectores y un gran diferencial entre los ingresos de las poblaciones agrícola e industrial.

Respecto al aparente conflicto metodológico entre creci­miento equilibrado y el desequilibrado, considera que las di­vergencias entre ambos enfoques, se deben tanto a diferen­cias de definición como al criterio inadecuado, con el que ambos enfoques se excluyen mutuamente. Considera que es importante distinguir al crecimiento equilibrado considerado como técnica de desarrollo y como meta; por su parte, el cre­cimiento en zigzag del enfoque del desequilibrio, por muy di­ferente que sea, debe tener como meta final un cierto tipo de ^ equilibrio. Es decir, que deliberadamente se podrían crear desequilibrios ex ante a fin de producir subsecuentes equili­brios ex post en un nivel superior del ingreso por habitante.

Así, una vez que reconocemos que no estamos ante una disyuntiva, podemos dejar de hablar totalmente de crecimien­to equilibrado y desequilibrado y, referirnos, en cambio, a las relaciones fundamentales entre los sectores’ y las regiones principales de una economía.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>