El trasfondo tematico y formal de la narrativa boschiana -6

El hombre quiso reir.
—Uaa dice que se parece a mi —comento.
La mujer le miro, miro al niiio, sin moverse, y aprobo en silencio.
FI hombre estuvo un rato callado; al fin dijo:
—Yo tengo que dirme a la tumba. No te alevantes que Lola se queda.Y nada mas. De un rincon tomo el hacha. Se detuvo un segundo en la puerta, alzo los ojos y vio el cielo.
Se fue, al hombro el hacha y el sol en el filo. Su hijito tenia color de camino.
Penso:
—Hoy tumbo el algarrobo”.
Nucvamente aparecen, en el anterior fragmento, los simbolos predilectos dc Bosch: la lluvia, que representa el desastre, la destruc-tion, la muerte, y el camino con su connotacion de alegria y esperan- za. Si la cara del nino parecia “gastada por la lluvia”, su piel tenia “color de camino”, contraste que Bosch armoniza en la confronta- ci6n dialectica de su vida, en la determinacion valiente del padre, en la lucha contra la duda y la desidia.
2) Empleo de signos y simbolos que subray an e intensifican la intenci6n del narrador. De ahi su recurrencia a elementos contra- puestos, tematica y estilisticamente, como se puede apreciar en “La mujer”, “El hombre virtuoso”, “Dos amigos” o “La desgracia”. Ade- mas de la lluvia, simbolo de fatalidad, mala suerte o muerte, o el camino, simbolo de aliento, vida y esperanza, esta la noche, que representa adversidad, peligro o contratiempo. En el siguiente pasaje aparecen esos tres simbolos con las connotaciones aludidas:
Se alegra de pensar en el hijo; su contento es tal que le salta por los ojos. En este momento, por ejemplo, se siente capaz de seguir su camino, a pesar de la lluvia y de la noche que se le viene encima.
Eufemio debe estar ajembrado. Quiza tenga algun hijo. iQuien sabe!
El roce de las mazorcas hace duo a la lluvia: rass, rass …
Jose Dolores siente olor de cocina.
—Es Cundo —explica el huesped—; no le gusta que la gente pase hambre.
El empieza a sonreir. jGrata vida esta! De pronto entra un pequeno, chorreando agua y morado de frio.
Esc becerro condenado no aparece -rczonga.
El mas chiquitin lo rnira y sonric.
Jose Dolores sc csponja. La pa I i/ada sc cscondc cn la lluvia. Las mazorcas pfosiguen sn duo: mss, rass .
En las situaciones cn que los personajes viven momentos dc tragedia fisica o sicologica, como cn “La dcsgracia”, aparcccn los simbolos contrapuestos dc la “lluvia” y el “camino”, tan reiterados en la narrativa boschiana, como cxprcslon dc la dialcctica “vida”“mucr- te”, tanto existencial como moral:
El vicjo la tomo por un brazo y la condujo hacla la puerta quc daba al camino; con la punta del machctc levant6 la aldaba y al mismo tlempo obligaba a Ines a avanzar. Cuando la hija estuvo en el vano de la puerta, la empujo y la maldijo.
—Que ni en la muerte tenga reposo tu alma! —grito.
Vio a su hija lan/arse al agua, que coma arrastrando lodo, y a la lluvia que caia a torrentes, y sintio deseos de echarse sobre una silla a descansar, tal vez a dormir. Si hubiera sabido llorar lo hubiera hecho, aunque hubiera sido solo con una lagrima. Pero se rehizo pronto, cruzo el bohio y salio hacia la cocina.
—Liquito! — llamo—. Busque el burro y pongase un pantalon, que se van pa casa conmigo Inesita y uste.
Salieron bajo la lluvia, Nicasio iba detras, arreando el asno y esforzandose en no pensar. Silenciosos, los ninos se dejaban llevar sin preguntar a que se debia el viaje.
Los simbolos, en un autor, constituyen una marca estilistica altamente distintiva y en un narrador como Bosch vienen a reforzar su tecnica, que en su narrativa, esta al servicio del tema pues para el narrador dominicano lo importante es el tema a cuyo traves sugiere el mensaje, una leccion moral o un testimonio social. De ahi su reiteracion de los simbolos predilectos, tan afin al ambiente campesi- no en el que se desarrollan sus cuentos, relatos y novelas, como son la lluvia, la noche y el camino:
Se le hacen charcos oscuros, lagunas de tinta. Claro: el sueno domina, aunque no queramos. Y en llevar bien abiertos los ojos y sensibles los oidos va la vida: en este camino, cuando menos se espera desemboca un peloton y ya esta hecho. iBonita cosa dejarse matar sin ver al viejo despues de tanta fatiga!
Juan Antonio piensa:
—Lo mejor sera echarse al monte.

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