El ensayo: deleitar y ensenar

Prieto Figueroa se desempena como hombre de las bellas letras a trav£s del ejercicio de varios generos dis- cursivos. Entre ellos, cultiv6 el poema y el ensayo. Este Ultimo lo pone en practica a lo largo de su vida, al diser- tar sobre la obra de diversos escritores y poetas: Andras Eloy Blanco, Fernando Paz Castillo, Luis Barrios Cruz, Pablo Neruda, Miguel Otero Silva, Andres Bello, R6mulo Gallegos, entre otros, autores que dejaron huella en su propia poesia.
La Biblioteca de la Academia General de la Historia publica, en el ano 1988, el libro Tejer y destejer, obra que el define como “un an&lisis tematico (…) sin critica estilis- tica de formas o indagacion de escuelas o tendencias lite- rarias”, juicio que delata su conocimiento sobre la ciencia del lenguaje artlstico, de la cual no era solo un aficionado. No exageramos cuando afirmamos que Prieto Figueroa actua como un verdadero crltico cuando ca*pta el significado de las obras que analiza al transitar, segu- ro, por las formas que asumen las afinidades, las analo- glas, los contrastes y las contraposiciones semanticas.
En el an&lisis que hace de Pablo Neruda comunica la intencion y la verdad trascendente del Canto General: “epopeya de nuestro Continente, en sus bellezas y en sus mise-rias, con sus tiranos sanguinarios escarnecidos, con sus hom- bres grandes exaltados, la viva geografia de hombres, de pue-blos y ciudades” (Tejer y destejer).
A1 estudiar el tema de la muerte en la poesia del poeta venezolano Fernando Paz Castillo, enuncia, como todo investigador literario, la hip6tesis a desarrollar: “Trascender y perdurar en la muerte”, con las siguientes palabras: “La muerte se representa en tres formas diferentes: como objeto: cadaver, entierro, urna, tumba; como imagen: cielo infierno, purgatorio; como idea metafisica: espiritu, alma, resurreccion, inmortalidad” (Tejer y destejer).
^Acaso no esta proponiendo en el citado texto una organizaci6n global del sentido? jNo aspira realizar un an&lisis de su estructura interna? Y ademas, argumenta su tesis mediante citas de expertos en tomo a la tematica planteada: literatos, filosofos, criticos literarios que antes tambi£n hipotetizaron en torno al sentido de la muerte. Inserta su tema dentro de toda una tradicion literaria. Procede Prieto de la misma manera que lo hace un crlti- co acostumbrado al oficio, sobre todo, cuando de pene- trar en la esencia del sentido se trata.
El poeta Andres Eloy Blanco es analizado en profun- didad por Luis Beltran. Percibe la hondura del pensa- miento de este venezolano que compartio la politica con la creaci6n artlstica: la £tica que subyace en una estetica, es decir, el mensaje humano impllcito en toda obra de arte trascendente. Al discurso que pronuncia en 1955 en Costa Rica con motivo de la muerte de Andres Eloy y reproducido en Tejer y destejer, lo titula ”El poeta y el hombre”, con el fin de destacar en el la feliz conjuncion de “crear bellezas y forjar destinos de pueblo”, y su capa- cidad para expresar “en forma cabal sentimientos y anhelos populares”, hecho que lo convierte en paradig- ma para la juventud, un maestro.
Prieto Figueroa, gran lector de obras literarias, entien- de c6mo el encuentro de una voz propia y de una mane- ra diferente de expresion es uno de los problemas mas importantes del creador, lo que determina el centro esti- listico y filosofico de la obra. Escribe sobre Andres Eloy una de las ±nejores paginas para comprender su ars poeti- ca, de tan hondo sentir venezolano, con una concepci6n sobre la mision del artista latinoamericano a quien asig- na el deber de mantener una actitud descubridora y “colombista”, en relacion con nuestras inexploradas realidades y sentimientos. Un poeta interesado en America y lo americano, obsesionado por Venezuela, por su tra- dicion y mestizaje:
Andres Eloy Blanco (…) el verdadero poeta de Venezuela, como se le ha llamado, es tambien uno de los mejores cantores de nuestra America, que es ya decir de lengua espanola. Su voz es autenticamente suya, intransferible en la emocion y en la forma, y expresando lo que hay de mas puro y mas original en nuestras patrias, su poesia cobra originalidad y acento nuevo. Se le senala como el punto de arran- que en Venezuela de las nuevas formas poeticas, que como reaction frente al modemismo aparecieron despues de la primera Guerra Mundial. Pero Andres Eloy no quiere formar coro en los grupos que se pro- claman afiliados a uno u otro ismo. Consciente de su propio valer sostiene: “nunca me preste para coros fashionables”… “Yo queria mi voz”. No abjura de la frondosidad de la que llama su adolescencia poetica, que entrega en Poda, porque confiesa: “Mi epica tropical esta menos en mis poemas circunstanciales que en la caliente resonancia que supe dar a los cantos que me venian dejuera”. Expresaba en cantos la realidad de su tierra y de sus gentes, que en el eran la clara emotion que se transjundia a sus versos (Tejer y destejer).
Por otra parte, en R6mulo Gallegos, otro Maestro, tam- bien busca Prieto Figueroa el encuentro con el sentido £tico del mensaje estetico, la misi6n del artista que “plan- tado en medio del camino intenta torcer el rumbo de la pasion desbocada, poniendole un dique de bondad y senal&ndole ruta nueva por donde ha de transitar el sen- timiento civilizado de un pueblo que aspira a superarse”
(Empmate, joven). Ve en su maestro “el esplritu de transformacion, el de gula espiritual de un pueblo enfrentado a la barbarie”. Al analizar la obra, pasa a entender al hombre, y de este destaca su faceta de maestro, el tema de mayor preocupacion en Prieto:
Esa capacidad de resistencia senalada en la actitud de Romulo Gallegos frente a la barbarie venezolana, es tambien actitud que corresponde al maestro vene- para no dejarse llevar de la mala pasion de un dia de insegura vida, para no dejarse convencer por aque- llos que soplan a los oidos de los conductores con el fin de que tuerzan el rumbo y echen a andar por los atajos, separandolos del corazon del pueblo.
Resistir, maestros, es dificil, sobre todo cuando no se estd alentado por la pasion, por el sentimiento, por la angustia de crear cosas nuevas y valiosas. Pero quien no sabe resistir, quien se deja llevar por la corriente, pierde autenticidad, se convierte en briz- na de paja en el viento, para aludir el titulo de una de las ultimas obras de Gallegos. El maestro no debe dejarse arrastrar, no puede ser brizna de paja en el viento, sino hito plantado en el camino, que senala el rumbo a los navegantes (Empinate, Joven,).

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