De la provincia a la capital: estudiante y maestro

Prieto lleg6 en una goleta al puerto de La Guaira el 7 de agosto de 1925 con sus ahorros de maestro de escuela y con 150 bolivares que le habian prestado. Ese mismo dia conoci6 a la que seria su companera de toda la vida, Cecilia Oliveira Rangel, cumanesa, a quien se le declar6 tambien ese mismo dia. Amor a primer a vista.
En 1925, cuando Prieto lleg6 a la Capital, Venezuela vivla bajo la larga dictadura del General Juan Vicente Gomez. Los jovenes tenlan sed de libertad y justicia. Los estudiantes que podian analizar criticamente la situa- cion se comprometian en actividades orientadas al logro de ideales.
Encontr6 trabajo de vigilante en una escuela publica, en el Colegio Bolivar (Caracas). Despues le dieron all! mismo el cargo de maestro. De este colegio lleg6 a ser el Director al culminar el bachillerato. Como puede obser- varse, su trayectoria fue siempre ascendente, escalando posiciones, a medida que su formacion acad£mica cre- cia. Y tambien la fe en si mismo, entendida como un “sentimiento de autoafirmacibn” de la persona.
En 1927 se graduo de bachiller en el Liceo Caracas diri- gido por el escritor R6mulo Gallegos, quien fue su maes-tro y a quien profes6 gran admiracion. Evoca con gracia, picardia y deleite aquellos momentos del liceo:
En esos dias era el Liceo un hervidero de ideas nue- vas. La generation del 28 se aprestaba en el Liceo Caracas teniendo como director a Gallegos. Nuestro curso liabia organizado una especie de centro litera- rio donde se leian toda clase de trabajos, especial- mente jocosos. Alberto Arvelo Torrealba, poeta del Llano Alto, de gran sensibilidad, compuso para el grupo una memoria especial sobre fenomenos ftsico- quimicos malolientes y ruidosos que provocaban la hilaridad estudiantil (…) Todos dabamos salida a la desbordante alegria provocada por la gracia de los companeros…
Cuando escuchabamos la palabra de Gallegos, o sen- tiamos proximos sus pasos, silenciabamos todo ruido, toda forma de bullicio. Era el homenaje silen- cioso que los alumnos rendiamos al hombre en quien respetabamos al maestro y al conductor. Carinosamente le apodabamos por su car a adusta,
“el chivo”. Algiin companero se colocaba en la puer- ta del aula cuando realizabamos alguna forma de esparcimiento durante los recesos o cuando faltaba algiin profesor, con el fin de que avisara la presen- cia de Gallegos. Un gesto o una palabra de ese companero era suficiente para que no se oyer a el ruido de una mosca. (Joven empinate).
Comenzo a estudiar Derecho en la Universidad Central de Venezuela. Se puso en contacto con persona- lidades destacadas del acontecer politico nacional que para el momento eran estudiantes que se oponian al regimen dictatorial del General Gomez. Un ano despues se sucedlan los acontecimientos estudiantiles de 1928:
Por cierto que durante los disturbios le cor tar on un dedo a mi companero de bachillerato y de Universidad, Alberto Arvelo Torrealba (gran poeta despues). A mi por poco otro polida me quita la cabeza con su peinilla. Era Rafael Simon Urbina. (Conversaciones con Luis Beltran Prieto Figueroa) En 1929, conjuntamente con su labor de estudiante universitario, prosiguio su labor de maestro de escuela primaria, pero ahora en la Escuela Angel Rivas de El Valle.
En el ano 1932 empezo a trabajar en educacion secun-daria en el Liceo Andres Bello. All! ejercio durante cua- tro anos y compartio el trabajo con el estudio. Eran tiem- pos diflciles para los ideales. No existlan los partidos politicos y eran pocas las asociaciones civiles.
Lo anterior nos permite afirmar que las ideas de Prieto Figueroa fueron el producto de la reflexion que hacia sobre lo que aprendio en los libros y sobre lo que el mismo vivio. Cuando el predicaba la importancia de que los jovenes aprendieran un oficio para que se incorpora- ran al trabajo, lo hacia porque lo leyo en las obras de maestros como Simon Bolivar, Simon Rodriguez y otros autores, y tambien porque el lo vivio en carne viva.
Cuando hablaba sobre educacion, lo hacia porque el nunca dejo de ser maestro. Cuando participaba en la creacion de asociaciones gremiales, era porque sabla cuanto podlan hacer los maestros en pro del progreso del pals, como veremos en el siguiente apartado. Cuando Prieto decla que el trabajo y el estudio, unidos a la fe en si mismo, eran los medios mas apropiados para que el joven se incorporara exitosamente a la vida ciudadana, no predicaba ideas huecas: hablan sido probadas por el en la vida; hablan sido ratificadas por el en los libros.

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